¿Debe subir la remuneración mínima en 2018?

¿Debe subir la remuneración mínima en 2018?

Por: Elmer Cuba

Fuente: Diario Gestión

Los salarios reales dependen de la productividad laboral y de la abundancia relativa de trabajadores. A su vez, la productividad laboral depende de la intensidad de capital (capital por trabajador) y de las calificaciones del trabajador en su puesto. Así, un ingeniero civil gana más que un portero y el mismo portero en EE.UU. gana más que en Perú.

Si queremos aumentar sostenidamente los salarios reales el camino seguro es que la economía siga creciendo aceleradamente y ello aumente la demanda de trabajo. Al mismo tiempo, la inversión debe seguir dinámica, para que la productividad laboral se eleve más rápido, mientras esperamos los frutos de las reformas en la educación, que tomarán más tiempo.

Las empresas grandes y medianas no son las más afectadas con un incremento de la remuneración mínima (RM). Son las pequeñas empresas formales las que reciben el mayor impacto negativo.

Para que la RM cumpla algún rol y no se convierta en una amenaza a las pymes formales, se debe acotar su real ámbito de acción. Su rol es defender a los trabajadores de menores ingresos y con menores calificaciones (usualmente los jóvenes). En ese sentido habría que indexar la RM a la inflación y a la evolución de la productividad laboral de ese segmento de trabajadores. Pero dentro de algunos años más, cuando no sea una amenaza a la formalización.

Los pobres criterios de la CNT

En 2007 el Consejo Nacional del Trabajo (CNT) aprobó un mecanismo de revisión periódica de la RM en función de la inflación subyacente proyectada y la productividad total de factores. Es decir, no tiene sustento ni en la teoría microeconómica más básica.

El salario nominal se reajusta mirando el pasado, para que no pierda poder de compra, no el futuro. La productividad a tomar en cuenta es la evolución de la productividad laboral, no la de todos los factores de producción. Si cae la productividad total, ¿reducimos el salario mínimo?

Por otro lado, según la CNT la revisión de la RM se debe suspender si: se espera una profunda recesión; se observa una fuerte elevación de la tasa de desempleo abierto; se observa una alta la tasa de informalidad laboral; ocurre un alza desmedida de la relación RM/salarios medios.

Bueno, resulta que la informalidad laboral urbana privada llega al 70%. Altísima tasa, como para dejar de pensar en el tema del aumento de la RM por algunos años. Sin subir la RM, las remuneraciones reales seguirán subiendo por mecanismos de mercado.

Tomando a las empresas (formales e informales) de menos de 50 trabajadores en el ámbito urbano nacional, se observa que la actual RM (S/ 850) está muy cerca de la mediana (número que divide a una población por la mitad). Es más, la mediana en Lima está en S/ 1050, mientras que en el resto urbano está en S/ 800. Si se sigue incrementando, alejará de la formalidad laboral a cada vez más compatriotas. Y los más afectados serán los trabajadores de empresas pequeñas de servicios y/o con elevado componente laboral en sus costos de operación.