La economía peruana y el Mundial en Rusia

La economía peruana y el Mundial en Rusia

Por: Elmer Cuba

Fuente: Diario Gestión

Mañana arranca el campeonato mundial de fútbol en Rusia, Perú vuelve luego de 36 años y ha despertado en la gran mayoría de la población un sentimiento de alegría y de identidad nacional que no se observaba desde que la selección femenina de vóley pasara a la final en los juegos olímpicos de Seúl en 1988.

Durante las últimas fechas de la clasificatoria y en mucho mayor medida en las últimas semanas se ha observado una mayor compra de televisores, ropa deportiva, pelotas, camisetas de la selección, bebidas alcohólicas y, en general un mayor gasto en lugares de esparcimiento.

En parte este mayor gasto se financiará sustituyendo otras compras. Es decir, una familia típica comprará menos ropa de otro tipo o postergará la compra/reposición de algún otro electrodoméstico. Sin embargo, otras familias tomarán deuda para poder aumentar su consumo en los bienes mencionados. Mientras que otras familias optarán por gastar más (y ahorrar menos) durante ese mes, para así poder realizar las compras antes descritas.

Es probable que las familias de menores ingresos opten por el primer tipo de comportamiento, mientras que las de ingresos medianos y mayores sigan los patrones de mayor endeudamiento o menor ahorro, respectivamente.

En el primer caso, no habría mayores efectos en el ciclo económico. Sin embargo, en el segundo y tercer caso, sí se produciría una expansión del ritmo de actividad económica aunque de manera transitoria. En otras palabras, luego del mundial, se consumiría menos, ya sea para pagar la deuda adquirida o para reponer el ahorro perdido hacia los niveles deseados.

Es decir, luego de este breve ciclo mundialista, la economía retornará a su posición cíclica previa (cobre y política macroeconómica) y más adelante a su tendencia “natural”, que es la que refleja decisiones conjuntas de agregados macroeconómicos.

Sin embargo, la felicidad y el bienestar ya aumentaron y será mucho mayor si la selección de fútbol avanza a las siguientes etapas.

Imagínese cuánto gastaría un padre por ver feliz a sus hijos y a sus seres queridos durante un fin de semana o durante un viaje. ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar Usted -hipotéticamente- por vivir y sentir la felicidad que tendría si la selección peruana gana un partido? ¿y cuánto si pasa a octavos de final? ¿y a cuartos de final? Ese monto hipotético es la ganancia de bienestar subjetivo, de felicidad transitoria, pero medida en soles corrientes. Y pensar que podemos tenerla sin gastar un sol. Para el público es gratis.

Además, y no es algo menor, el sentimiento de identidad y unidad nacional es tal vez la principal ganancia ya no en términos individuales o familiares sino como colectivo. Es fácil verlo por estos días en casi todas las calles del país.

Aunque sus efectos positivos en la economía real serían transitorios, el bienestar subjetivo será alto. Como dice el dicho, “lo comido y lo bailado no te lo quita nadie” ¡Viva el Perú carajo!