¿Ciudades inteligentes sin antenas?

¿Ciudades inteligentes sin antenas?

Por: Gonzalo Ruiz

Fuente: Diario Gestión

En el marco de la campaña para las próximas elecciones municipales, algunos candidatos vienen planteando propuestas (algunas muy creativas) basadas en soluciones y servicios públicos que hagan uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC).

La idea de utilizar las TIC para mejorar la seguridad, el transporte, el acceso a la información o la realización de trámites, entre otros servicios al ciudadano; no es nuevo y constituye la base del concepto de ciudad inteligente. Hoy, ciudades como Singapur o Seul, son ejemplos del aprovechamiento de la tecnología para mejorar el funcionamiento del tráfico, la explotación más eficiente de la energía o la administración del espacio público en casos de grandes concentraciones, entre muchas otras aplicaciones.

Todas estas interesantes iniciativas no serán factibles sin una base adecuada de infraestructura que le sirva de soporte, en particular, estaciones base móviles o antenas. Osiptel ha proyectado sólo para Lima, un déficit de cerca de 5,000 antenas al 2021 y el problema se repite en las principales ciudades del país.  Sin embargo, el tema no solo brilla por su ausencia a la hora de los debates, sino que son muchas veces los propios alcaldes los que encabezan la oposición a la instalación de estas infraestructuras.

Los argumentos utilizados han sido básicamente dos. Uno primero, ampliamente estudiado y desmentido por la academia y organismos internacionales, está vinculado con los supuestos efectos nocivos de las radiaciones que emiten las antenas sobre la salud. Uno segundo está relacionado con el impacto visual que las antenas pueden tener sobre el paisaje urbano.

En este segundo tema, los candidatos podrían plantear de manera complementaria a sus iniciativas de digitalización de servicios, campañas de mimetización de antenas así como promover espacios de coordinación con los vecinos para la definición de zonas en las que estas infraestructuras puedan operar sin afectar el ornato o el valor de sus propiedades. Las mismas municipalidades podrían dar el ejemplo permitiendo el uso de sus propias instalaciones y terrenos para la colocación de estaciones base.

En grandes urbes como Lima, las tecnologías pueden hacer más fácil la vida de los vecinos ayudando a resolver problemas prácticos y cotidianos. El potencial de las TIC será aún mayor con el advenimiento de las tecnologías 5G, las cuales se estima estarán listas para su masificación hacia el año 2020. Sin embargo, por sus características, estas demandarán aún mayor capilaridad e infraestructura.

Es por esa razón que en el marco de esta campaña municipal el debate debe abordarse de manera integral: promoviendo servicios digitales municipales pero también la facilitación de inversión en infraestructura, sin la cual estos servicios no serían posibles.