Infraestructura y crecimiento

Infraestructura y crecimiento

Por: Gonzalo Ruiz Díaz

Fuente: Diario Gestión

Fecha: 16 – 01 – 2019

Entre los economistas existe consenso sobre la existencia una relación positiva y robusta entre infraestructura (transporte, agua, energía, telecomunicaciones) y crecimiento; sin embargo, no hay unanimidad respecto de la magnitud de esta relación.

Uno de los estudios más confiables elaborados por Calderón, Serven y Moral-Benito en el 2011 sugiere que un aumento del 10% en la dotación de infraestructura (transporte, energía y telecomunicaciones) arrojaría un incremento en la tasa de crecimiento de un 0.8%. También existe evidencia que relaciona el aumento de la infraestructura con reducciones en los niveles de pobreza y desigualdad.

La disponibilidad de infraestructura en calidad y cantidad suficiente no solo permite el desarrollo de negocios, incrementando su productividad y competitividad, sino que posibilita una mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, igualando sus oportunidades de desarrollo. Así, por ejemplo, sistemas de transporte rápido en las ciudades permiten que las personas accedan a oportunidades de trabajo o educación, que en otras condiciones no existirían. Zonas aisladas pueden comunicarse e integrarse a mercados gracias a las telecomunicaciones. La disponibilidad de redes de agua potable y alcantarillado reduce significativamente los riesgos de enfermedades.

En los últimos años, Perú ha hecho esfuerzos importantes por atender sus carencias en infraestructura. Las APP han sido un mecanismo clave para garantizar la calidad del gasto de los recursos destinados a este tipo de proyectos y la mayor eficiencia en su provisión. La principal ventaja de las APP frente a la obra pública es que asigna de mejor manera los riesgos asociados a la construcción y el mantenimiento de la infraestructura, entre otros.

Sin embargo, en los últimos años se aprecia una preocupante disminución en el número de APP y volumen de recursos destinados a dicho fin. En 2018, Proinversión logró adjudicar 7 proyectos vinculados a provisión de infraestructura, por un monto US$600 millones, cifra inferior al promedio anual en la última década. Proinversión ha anunciado la adjudicación de 56 proyectos por US$3,300 millones para el período 2019-2021.

Si bien la Política de Competitividad recientemente aprobada incluye como uno de sus 9 objetivos prioritarios ‘dotar al país de infraestructura económica y social de calidad’, no queda claro cuál será el impulso que se dará a las APP y cómo dicha política se materializará en la implementación de los proyectos de infraestructura claves que se encuentran pendientes. Por su parte, el Plan de Competitividad presentado en el CADE es más explícito respecto a la necesidad de contar con un plan integral de infraestructura en el mediano plazo y medidas que contribuyan a mejorar la eficiencia no sólo en la planificación sino en la ejecución de las APP incluyendo mejoras en el diseño de procesos por parte de ProInversion. Aunque todo ello es positivo, es necesario pasar de la planificación a la acción.