No se están cambiando las reglas de juego

No se están cambiando las reglas de juego

Por: Diego Rosales

Fuente: Diario Gestión

Fecha: 26 – 06 – 2019

Existe una lista de tareas pendientes para masificar el uso de gas natural, en el marco de la Política Energética Nacional del Perú 2010-2040. Una de ellas es prohibir temporalmente la presencia de comercializadores de gas natural en aquellas áreas donde esté operando una concesión incipiente de distribución por red de ductos.

En el Bicentenario, diecinueve regiones del país gozarían de gas natural por red de ductos. Sucesivamente, entraron en operación comercial: Cálidda (2004), en Lima y Callao; Contugas (2014), en Ica; Quavii (2017), en el nor te; y Nat u rg y (2017), en el suroeste. En unos años, concesiones de distribución iniciarán operaciones en Piura, Tumbes y siete regiones del sureste (en cartera de ProInversión).

Un distribuidor debe cumplir un cronograma de conexiones residenciales y ejecutar inversiones en infraestructura de uso público. Por otro lado, un comercializador determina libremente sus objetivos comerciales e inversiones. No obstante, compiten directamente con los distribuidores por conectar a los grandes consumidores, el segmento más rentable (descreme).

En ese segmento, la competencia no es lo más eficiente ni beneficioso para la sociedad, principalmente, porque dificulta a los distribuidores ofrecer una tarifa residencial menor a la del combustible sustituto (por ejemplo, GLP). Ello es incompatible con la meta al Bicentenario del Ejecutivo: aproximadamente 1.5 millones de hogares conectados con gas natural.

Hace dos meses, el Minem publicó una propuesta normativa que atiende esta tarea pendiente. Ella consiste en otorgarle al distribuidor durante sus primeros 12 años el derecho de exclusividad sobre el suministro a grandes usuarios (industrias o EE. SS.) ubicados en su área de concesión, condicionado a que por cada 1000 m3/mes de consumo de cada gran usuario atendido conecte a un usuario residencial.

Prohibir que un comercializador suministre o extienda el plazo contractual con un gran usuario, ubicado en un área donde el distribuidor puede atender en máximo seis meses, es una condición de mercado compatible con la meta al Bicentenario de la masificación del gas natural.

No se están cambiando las reglas de juego, porque hace más de una década el Tribunal Constitucional definió que el derecho de libertad de empresa está limitado por el bien común (Expediente N° 0090-2004-AA/TC); y el D.S. 063-2005-EM, que dicta normas para promover el consumo masivo de gas natural, precisó que, previo pago, el comercializador cederá las redes instaladas cuando el distribuidor alcance esa área.

En mi opinión, la aprobación de la mencionada propuesta normativa no atenta contra la libertad de empresa porque garantizará la provisión sostenible de un bien público en las incipientes concesiones de distribución de gas natural por red de ductos.