La desnutrición y el sobrepeso

La desnutrición y el sobrepeso

Por: Laís Grey

Fuente: Diario Gestión

Fecha: 03 – 07 – 2019

En el Perú, así como en la mayoría de los países en desarrollo, existe un fenómeno que se conoce como la doble carga de la malnutrición. Este término hace referencia a la coexistencia de dos formas de malnutrición asociadas al inadecuado consumo de nutrientes y/o de energía (kcal) a lo largo del ciclo de vida: una por defecto, por ejemplo, la desnutrición, y otra por exceso, el sobrepeso y/o la obesidad.

La desnutrición se mide como el retraso en el crecimiento y la población relevante es la menor de 5 años; mientras que el sobrepeso y la obesidad se miden a partir del Índice de Masa Corporal (IMC) y atañe a todos los grupos etarios. Estas formas de malnutrición no solo coexisten a nivel nacional, sino que pueden hacerlo a nivel comunitario, familiar e, incluso, a nivel de individuo.

En el Perú, el problema principal es que la reducción de la desnutrición crónica infantil se ha visto acompañada de un aumento sostenido del sobrepeso y de la obesidad en todos los rangos etarios. Por un lado, hemos sido capaces de reducir la tasa de desnutrición crónica infantil a menos de la mitad en solo diez años, pasando de 28% en 2008 a 12% en 2018 (-16pp) (INEI).

Por otro, hemos descuidado el sobrepeso y la obesidad, especialmente en los niños y adolescentes, y hoy por hoy constituye un problema de salud pública que requiere de especial atención.

De acuerdo con la información más reciente del Observatorio de Nutrición y del Estudio del Sobrepeso y la Obesidad a cargo del Ministerio de Salud que corresponde al periodo 2013-2014, la prevalencia de sobrepeso y obesidad afecta al 32% de los niños de 5 a 9 años, al 26% de los niños y adolescentes de 10 a 19 años, al 45% de los jóvenes de 20 a 29 años, al 70% de los adultos de 30 a 59 años, y al 33% de los adultos mayores de 60 años.

La coexistencia de estas dos formas de malnutrición representa un doble reto para las políticas públicas de nutrición y de seguridad alimentaria. Por un lado, es necesario continuar reduciendo la desnutrición crónica infantil hasta lograr su erradicación. Esto es un tema no menor dado que la desnutrición se encuentra cada vez más concentrada en las poblaciones más alejadas, por lo que su reducción requiere de políticas más focalizadas y de soluciones más eficaces para alcanzar esta meta.

Por otro, es fundamental controlar la creciente prevalencia de sobrepeso y obesidad en todos los rangos etarios, pero especialmente en la de los niños y los adolescentes. Las medidas adoptadas por el Ejecutivo en los últimos años – el incremento del ISC a las bebidas azucaradas y la aprobación del reglamento de la Ley de Alimentación Saludable y su respectivo Manual de Advertencias Publicitarias – parecen ir en esa línea. No obstante, el camino es de largo aliento y requerirá del compromiso político y de la intervención articulada de los distintos sectores y niveles de gobierno.